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¿Por qué la propuesta liberal, no convence?

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Más allá de la campaña casi bicentenaria del marxismo contra la democracia liberal, más allá del discurso pluri-partidista-colectivista contra el capitalismo, discurso éste, apadrinado hoy por hoy por emprendedores y empresarios consolidados en la práctica del ejercicio de negación de sus propios intereses más psicótico al que se puede asistir y, más allá de que las instituciones societales y demás organizaciones de interés hayan sido intervenidas conceptualmente (sobre todo desde sus famosas, misión y visión) por el gramscianismo, la propuesta liberal no convence, en realidad, porque sus interlocutores no han comprendido que la democracia ha sido inoculada desde todas sus tribunas, con dosis de prototalitarismo, a través de operadores políticos a sueldo que ocupan cargos de relevancia y que bloquean toda idea o persona que, respectivamente, tienen el potencial de materializar o encarnar la devolución de la soberanía al ciudadano y que, por derivación, podrían resultar en la posibilidad de reestablecer el Estado de Derecho.

¿Y por qué razón los interlocutores del liberalismo no han comprendido que la democracia toda está bajo ataque prototalitario? porque no tienen una agenda de intervención del poder en todas sus escalas y, tal vez, hasta vean con desdén la acción política. No se atreven a salir del closet nerd-académico porque es éste muy cómodo, además de no crear enemigos por lo que seguramente -peor aún- es que reciben, de brazos abiertos, a todo aquel que llega con un raro discurso posmoderno, por el temor de no ser llamados rancios, arcaicos, paleolíticos.

Desde hace mucho tiempo, la izquierda ha logrado posicionar operadores políticos en puestos clave desde los que gobiernan ONG’s, academias, institutos y escuelas; universidades, sindicatos, gremios, iglesias y a la mismísima empresa privada: los operadores políticos de la izquierda actúan como inquisidores que, no sólo evitan el ascenso de adversarios ideológicos, sino que hasta los despiden; también ejercen acoso de todas las formas posibles y censuran publicaciones que contraríen la ideología hegemónica, que luego y siempre faciliten el sostenimiento de la nomenklatura con sus privilegios en el poder, gracias a la aceptación de sus justificaciones dentro de la corriente de pensamiento colectiva, emanada desde todos los nodos con autoridad de la sociedad, que están bajo el control de agentes convenientemente asalariados: la izquierda ha sabido invertir dinero en sus operadores políticos que ya en el corto plazo, han permitido conducir a las instituciones hacia la protección de un conjunto de ideas que favorecen el reciclaje del socialismo en el poder, una y otra vez, razón por la cual, la democracia no sólo le da segundas oportunidades a los caudillos demagógicos de los partidos de izquierda, sino que le da todas las que haya disponibles. Creo haber explicado en las líneas de arriba, las causas que han quebrantado a la democracia.

La primera tarea de un partido liberal, es diseñar y organizar un procedimiento para financiar operadores políticos para revertir los efectos de la inquisición totalitaria de la izquierda en las instituciones y en la opinión pública, dado a que la única manera de enfrentar la pérdida del Estado de Derecho y de las libertades civiles, es pisando mismo el terreno que ha sido tomado por los operadores del socialismo en todas sus formas. La estrategia política eficaz, no sólo va en procura del ansiado poder de los cargos públicos para administrar la gobernabilidad, sino que procura la toma de todos los nodos de autoridad de la sociedad para regir la gobernanza. Hay que entender que, para acceder al poder de los cargos públicos, debe accederse primero al poder de las tribunas de la gobernanza, porque éstas moldean a la sociedad desde las ideas, los discursos, las narrativas, los alcances jurídicos, las estéticas y los procedimientos e inducen la elección de las figuras que finalmente encabezan al Estado y al Gobierno.

Una vez que el liberalismo se organice financieramente en partidos políticos y en fundaciones y haya seleccionado un conjunto de operadores políticos idóneos para acceder al poder en los nodos de autoridad de la gobernanza, es que se iniciará un movimiento de movimientos que detendrá el avance de la miseria y la muerte que ha instaurado el socialismo en Venezuela. La tarea es ardua, hay que iniciarla.

Raúl E. Marval Palacios
Nacido en Caracas, el 19 de julio de 1979; poeta, ensayista, articulista, político liberal y analista de la industria de los hidrocarburos.

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