Inicio FILOSOFÍA ¿Para qué sirve la Filosofía?

¿Para qué sirve la Filosofía?

308
0

Suele ser confuso y hasta divertido comentar que estudié Filosofía, porque suele asociarse con Psicología o Sociología. El venezolano común no sabe ni qué es, ni para qué sirve y mucho menos por qué a alguien se le ocurre estudiarla en la Universidad. Se te llama loca, complicada y hasta satánica. Te imaginan como una persona retraída, leyendo todo el día, que pierdes el tiempo con ello y que posees un escaso círculo de amistades que para colmo tienen aspecto desaliñado y que tienen ciertos problemas mentales.

En Venezuela, poco a poco se fueron eliminando del bachillerato (salvo uno que otra institución privada) las asignaturas como Filosofía, Latín y Lógica; dándose prioridad a las Ciencias Naturales. El currículo de los liceos bolivarianos para el 2007 planteaba el aprendizaje de la Filosofía, Ética y Sociedad con contenido que pertenecía al ramo de la Psicología. Y leo aterrorizada el ejemplar que se discute desde octubre de 2013, porque no posee ni una pizca de elementos humanísticos, mucho menos el intento fallido de principios de este año.

Entonces, cómo echarle la culpa a las personas que se les pierde la mirada al escuchar la palabra “Filosofía”, si el ministerio de donde provienen los mandamientos para la educación básica y diversificada considera innecesario su estudio.

Hemos olvidado su origen. Etimológicamente hablando, el vocablo filosofía proviene del griego antiguo φίλος (philos = amor) y σοφία (sophia = sabiduría) que significa amor a la sabiduría. Esto quiere decir que el filósofo gusta del saber y que para llegar a él, hace uso de la duda, la reflexión, la crítica y la contemplación. Eso ha dado como resultado todos y cada uno de los saberes que se conocen hoy en día. Por ello, la Filosofía es la madre de todas las ciencias, el hombre ha sido su fuente de estudio y cada uno de los problemas que le atañen, han sido abordados por ella.

La filosofía es como el faro que alumbra el trayecto de las embarcaciones hacia los puertos, me decía una vez un profesor con toda razón.

Su utilidad es muy sencilla pero valiosísima, orienta al ser humano en la resolución de problemas. Cuando una persona adquiere conocimientos de lógica, latín, griego, ética, moral, Derecho, estética, lenguaje, historia local y extranjera, entre otros; y además lee e interpreta a distintos pensadores y corrientes de cada una de las edades históricas, produce una cierta transformación de su propia estructura de pensamiento. Ya no encontramos a un individuo que se deja llevar por las tendencias, sino que es capaz de cuestionar, crear y proponer soluciones ajustadas a su realidad, al visualizar la raíz del problema.

Lamentablemente, esta percepción del para qué estudiar Filosofía la tenemos muy pocos, pues he podido oír de muchos compañeros de estudio, que el amor a la sabiduría no sirve para nada o que es un pasatiempo usado para llenar vacíos de tiempo en sus vidas.

En suma, se ha cambiado a una mentalidad anticoncepual, tal como Ayn Rand explica en su libro Filosofía ¿Quién la necesita? y esto representa una pasividad respecto a los procesos de conceptualización, es decir, las preguntas ¿por qué? y ¿para qué? se reducen a que la mayoría de las cosas se toman como ya dadas. En palabras de la autora: “La falta por el ¿por qué? elimina el concepto de causalidad y trunca el pasado. La falta de interés del ¿para qué? elimina el propósito de largo alance y trunca el futuro”.

Venezuela se ha quedado sin luz en los puertos y sus embarcaciones naufragan sin llegar a costas seguras. El abandono de la enseñanza de las humanidades es palpable, la crítica sólo caldea en las lenguas de faranduleros, la destrucción del lenguaje se nota hasta en las leyes y la única duda presente en el venezolano común, es en dónde podrá conseguir artículos de primera necesidad.

Yorbis Esparragoza
Soy Licenciada en Filosofía, actualmente me dedico a la investigación desde la doctrina liberal clásica.

DEJA TU OPINIÓN