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Un poco de historia (parte I)

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Cada vez que escucho día de la resistencia indígena me pregunto: ¿resistencia a qué?.

Los venezolanos nos caracterizamos por ser una mezcla de razas, cualquiera puede verse en el espejo y ver al conquistador, al esclavo africano y al aborigen.

Mucho se ha manipulado con el indigenismo, sin embargo los indígenas no se consideraban venezolanos. La realidad es que al momento de la llegada de los europeos el territorio que ahora llamamos Venezuela, estaba habitado y dividido por distintas tribus con idiomas y culturas diferentes que luchaban entre sí.

El día de la “resistencia indígena”, no es sino una manipulación de la izquierda (así como la afrodescendencia, el feminismo, etc). ¿Lo llamaría descubrimiento?, no porque ya había habitantes en América, lo más apropiado sería llamarle encuentro, porque a partir del viaje de Colón, la América y el viejo mundo nunca volverían a ignorar la existencia el uno del otro, para bien o para mal el 12 de octubre comienza la historia universal.

No se trata de ignorar o disminuir a las culturas aborígenes, sino que los venezolanos somos el producto de la mezcla de razas y culturas. Como dijo una amiga: el enseñar obligatoriamente las lenguas indígenas en la escuela hace que los estudiantes pierdan la noción del mundo, en lugar de conectarse con la suma de conocimientos de la humanidad, disponibles en castellano (o cualquier otro idioma), son llevados a culturas ágrafas que no crearon filosofías, ideologías, o tecnología.

Sin embargo no negamos el aporte indígena como algo representativo de Venezuela, quizá muchos no lo saben, pero un planeta enano del sistema solar descubierto por el observatorio Llano el Hato en Apartaderos estado Mérida se llama Huyá como un dios Wayúu.

Si queremos buscar algo venezolano, podemos ver el joropo que tiene harpa española y maracas indígenas, o la gaita zuliana que tiene cuatro español y tambores africanos, eso es lo que somos, no solo un elemento, sino la suma enriquecida de sus partes, por eso todos debemos ser iguales, sin privilegiar un componente sobre los otros.

Que el indígena ha sido maltratado e ignorado: ¡sí!, ¿ha hecho algo por ellos el gobierno que acuñó el término resistencia indígena?: ¡no!, ¿ha hecho algo el gobierno además de ponerles nombres indígenas a topónimos donde ya no vive ningún aborigen?: ¡tampoco!. En lugar de darles algún grado de autonomía en sus tierras hoy mismo están invadidos por garimpeiros y contrabandistas, en lugar de integrarlos a la sociedad como venezolanos, se les hace hincapié en su lengua y cultura para que no conozcan el mundo y progresen, porque el socialismo los necesita identificados y dóciles, sin conocimientos de economía, tecnología u otras ideologías.

No somos la tierra Caquetía, ni la confederación Caribe, ni el Reino Muisca, ni la montaña de la diosa Yara. Venezuela y bien lo dice la constitución es un invento español, es una creación del rey Carlos III, quien en 1777 reunió varias provincias del Virreinato de la Nueva Granada y la Real Audiencia de Santo Domingo en la “Capitanía General de Venezuela”, cuyo nombre y territorio aún reclamamos.

Y el cerro se llama Ávila, nombre que representa a todos los venezolanos.

Andrés González
Ingeniero de Petróleo, Geólogo y escritor ocasional de Cabimas, Venezuela, actualmente en Santiago de Chile.

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