Dar al pueblo lo que no es suyo

185

Aristóteles en su libro Política dice: “lo que es común a un número grande de personas obtiene mínimo cuidado” (1261b4). Esto quiere decir que la gente se preocupa mucho de sus propiedades y muy poco de aquellas que son comunes, debido a que los esfuerzos y sacrificios hechos para adquirir algo propio son altos, a diferencia de algo que es de utilidad pública o se ha repartido por coacción a muchas personas, que tal vez ni siquiera tuvieron colaboración alguna en la constitución del bien.

Este es el caso de las expropiaciones realizadas por un Estado que no respeta el derecho de la propiedad privada, veamos un ejemplo:

El 17 de marzo del presente año fue intervenida la panadería “Mansión Bakery”, ubicada en la Av. Baralt de la ciudad de Caracas, por órdenes de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde), organismo que se encarga de clausurar  los negocios que no se ajustan a las medidas implantadas por el Ejecutivo en cuanto a precios de venta al consumidor y disponibilidad de productos de primera necesidad.

Las instalaciones fueron inmediatamente tomadas por la Casa de Movimientos Culturales “La Minka”. Su fundador José Enrique Solórzano Morales expresó que “Esta es una acción directa de pueblo salva a pueblo. Estamos viviendo los embates de la guerra económica y solo la podemos atravesar como pueblo organizado junto al proceso revolucionario. Estamos recuperando esta área productiva y devolviéndola al pueblo”.

Al día de hoy, la panadería hace lo siguiente:

Como se puede constatar en la invitación, lo que antes producía pan ahora produce foros, conversatorio y hacen trasmisiones de radio. No me extenderé en la temática de las actividades pues el tema central es que así como las zapaterías venden zapatos, las carnicerías venden carne, las panaderías venden pan no ideología marxista.

Por eso el socialismo es un modelo fracaso al quebrar la producción de un país y con cualquier cosa semejante en la que todo termina siendo propiedad de todos, porque en última instancia los beneficios nunca van a ser repartidos equitativamente, sino bajo el interés particular del que se encuentra en el mando y el interés en este caso particular de las panaderías es ahogarnos aún más en la miseria.

En Venezuela el camino de servidumbre es un hecho.

Yorbis Esparragoza
Soy Licenciada en Filosofía, actualmente me dedico a la investigación desde la doctrina liberal clásica.

COMENTARIOS