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Un poco de historia III

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Ser desarrollado no es sinónimo de ser autosuficiente y autárquico, no existe un país así. Aún las mayores potencias necesitan de los demás países, para materia prima, mano de obra o comercio. Un  teléfono celular es el mundo reunido en tu mano: hecho en china, por una empresa de Estados Unidos, Corea del Sur o Japón, con cobre de Chile.

Lo contrario es cierto, los países aislados como Cuba o Corea del Norte son los más empobrecidos y atrasados. Ese afán de hacer todo de cero para ser autosuficiente, original y soberano, ha llevado a las peores tragedias, como la de Pol Pot en Camboya.

Ser desarrollado significa tener un superávit comercial, algo tan básico como si vendo más de lo que compro obtengo ganancias, pero el dinero fácil del petróleo ha hecho que para Venezuela siempre fuera más sencillo obtener todo comprando, y no ofrecer nada más.

Una de las premisas falsas en las que se basa el socialismo es el mito del siglo XVIII del buen salvaje, que la tecnología y la civilización son intrínsecamente malas y que lo natural y lo primitivo es bueno.

Seguro lo hemos escuchado, que la coca cola sirve como líquido de limpieza, que si comemos cosas transgénicas nos volveremos mutantes. Les tengo noticias: con jugo de limón se puede quitar el óxido y nadie lo está criticando.

No estoy diciendo que corran a llenarse de comida chatarra y echen los papeles en la calle, sino que existe una falsa dicotomía como que la ecología debe ser primitiva. Ecología es poner una represa hidroeléctrica en vez de una planta termoeléctrica, ¿Dónde está la represa del río Caura?, claro es más fácil y barato (pero no ecológico) quemar petróleo, que a su vez es lo único que vendemos, así que vendemos menos y ganamos menos.

Es una doble moral porque mientras te piden tener una cría de pollos en tu apartamento porque el socialismo es incapaz de producirlos, usan lo más avanzado de tecnología de identificación y vigilancia para saber todos tus movimientos (satélites, carnets, tarjetas, huellas dactilares). Te quieren es pobre, enfermo e indefenso y así la dictadura de Cuba ha durado casi 60 años y la de Corea del Norte 72.

Hace 12000 años llegaron los primeros habitantes a Venezuela quienes tenían la entonces tecnología universal de las puntas de lanza clovis, y eran cazadores recolectores nada ecológicos, matando todo lo que se les atravesara extinguieron mastodontes, gliptodontes y megaterios cuyos restos (junto con las lanzas) encontramos en el sitio arqueológico de Taima Taima, junto a Cumarebo, estado Falcón.

Como ya mencioné en otro artículo a la llegada de los españoles, el territorio de Venezuela estaba poblado por distintas culturas en distintos grados de civilización. Los paleolíticos y antropófagos caribes, que vivían desde Yaracuy hasta el oriente y al norte del Orinoco. Los arahuacos que tenían una agricultura estacional de quema que desgastaba el suelo por lo que eran semi nómadas por necesidad, o los Timoto – Cuicas que tenían canales de irrigación, abono y rotación de cultivos. Estas últimas tribus defendieron sus tierras porque las trabajaban y eran su propiedad privada, porque el que trabaja la tierra quiere ver el fruto de su trabajo, no tenían todo en común como nos quieren vender.

Casi siempre se coloca a los caribes como símbolos de la resistencia indígena, una razón por la que no se exalta a los arahuacos en el socialismo es porque los arahuacos son el ejemplo contrario de lo que nos quieren predicar (y si no pregúntenle a un amigo wayuú) conocen y defienden su propiedad privada, miden su riqueza en tierras o ganado (ganado que fue un legado cultural español porque en América no había mulas, cabras, o vacas). Al fundar Coro en 1527 Juan de Ampíes pudo pactar pacíficamente con Manaure el diao o monarca de los caquetíos cuyo reino abarcaba Falcón, y partes de Zulia y Lara y que tenía el poder para negociar unas tierras que eran suyas.

Los Yanomami que han sobrevivido hasta hoy con todo en común (porque solo llevan lo que pueden cargar) y viviendo de manera natural están totalmente indefensos frente a enfermedades, hambre y agresiones externas.

Francisco Fajardo, quizá el primer mestizo de Venezuela, hijo de un español y una princesa guaiquerí, vio las ventajas en la cría de ganado, los caballos, y demás tecnología española, sumado a los conocimientos del valle de Caracas y sus frutos. Así que la cultura, tecnología, idiosincrasia, no están en conflicto. Y su proyecto de El Collado hubiera tenido éxito de no ser por las intrigas de sus contemporáneos, y nuestra historia habría sido otra.

Andrés González
Ingeniero de Petróleo, Geólogo y escritor ocasional de Cabimas, Venezuela, actualmente en Santiago de Chile.

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