¿Por qué eligen al socialismo?

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Imagina que te ofrecen el paraíso, un lugar en el que sin hacer nada obtengas mucho, todo fácil, sin complicaciones, sin problemas, nadie te explotará ni abusará de tus derechos porque todo será redistribuido equitativamente sin tomar en cuenta quien se esforzó más, en fin, la vida será plena y con abundancia.

Esto es lo que ofrece el socialismo, la vida fácil. Pero, todos sabemos que en esta vida todo tiene un precio, todo cuesta, nada sale de una cajita mágica, hay sacrificios, pérdidas, ganancias.

Sucede que el socialismo al ofrecer asistencia social, por ejemplo, dándote una “ayudadita”, lo único que hace es quitarte peso de lo que tú como adulto debes asumir: se encarga de la educación de tus hijos, del pago de productos de primera necesidad mediante subsidios para que los canceles al precio irreal, de darte el crédito con bancos del Estado a tasas de interés muy bajas y años de gracia; en fin, regalar, regalar y regalar. ¿Crees que esto no tiene consecuencias?

Veamos otro ejemplo: el socialismo y la justicia social. Con leyes y procedimientos rebuscados, te vende la “buena fe” de su gestión para que no te despidan de tu empleo dando inamovilidad laboral, así hayas producido daños a la empresa; que el sindicato extermine con cualquier intento de la empresa de actuar a su favor, que esa empresa sea expropiada si se pone muy belicosa, para que tú, luego, disfrutes de una supuesta “producción nacional”.

Alguien estará leyendo esto y se preguntará ¿qué tiene de malo que el gobierno ayude al pueblo a surgir? Pues todo. El gobierno no te está ayudando, te está sometiendo a un régimen en el que decide por ti el qué, cómo, cuándo y dónde de cualquier cosa, a costa de aquellos que han dado su trabajo y a costa de tus impuestos para inflar sus cuentas bancarias y vivir en lujos.

El Estado socialista te dice: ¡Tú no eres capaz de crecer por tu cuenta!, yo debo ayudarte por lo que ¡Te convierte en un parásito!

Entonces, suponga que Ud. tiene un amigo con trabajo de 8 horas, bien remunerado, que le permite 2 semanas al año de vacaciones en una isla paradisíaca, tiene hijos en colegio importantes y una esposa que tiene un pequeño negocio de postres el que le va muy bien; la familia está tranquila con los pagos de la casa y el carro. Ud. desea eso también, pero no sabe cómo y no tiene estudios universitarios como su amigo y para colmo de sus males, trabaja en un establecimiento de comida rápida que odia. Luego de digerirlo bien, se da cuenta que a Ud. siempre le gustó dibujar y con algunos entrenamientos se le ocurre montar su primera tienda de tatuajes. Mientras continua con el trabajo detestable, práctica sus bocetos, busca quien le enseñe el arte de tatuar, ahorra algún dinero y alquila un pequeño espacio. Invita a otro tatuador a trabajar junto a Ud. y su negocio comienza a dar frutos. Pronto, Ud. no se siente perturbado por la vida de su amigo sino satisfecho por la decisión que tomó. Está viviendo su propia vida y no envidiando la de los demás.

¿En algún momento del ejemplo ve reflejada la mano del Estado? Dirá que sí, en los impuestos. Pues claro, algún impuesto le tocará pagar, sea IVA o licencia por apertura del local. ¿Algún otro control o ayuda? Ninguno.

Pero, el GRAN PERO, es que este sistema paralelo de no ayuda estatal, no satisface a muchos porque te otorga las riendas de tu vida y eso ASUSTA ¿ser responsable de mi vida? ¿En serio?

El socialismo premia al estudiante mediocre dándole becas a todos porque según “todos merecen la oportunidad”, al empleado incapaz porque “la empresa siempre te va a explotar”, íncita al mercado negro porque “con controles eliminamos la usura de las grandes corporaciones”, destruye a la familia porque “el aborto, el matrimonio gay con adopción y el feminismo son reivindicaciones de las minorías”. Todas las soluciones dadas por el socialismo son para embrutecerte, para disminuirte y hacerte inútil.

¿Ya ves por qué lo prefieren?

El socialismo es el sistema del pobrecito yo, de la moralidad sustentada en el altruismo absurdo de las emociones y sentimimentalismos que sólo llevan al fracaso y sufrimiento de aquellos que tratamos de sobrevivir.

Yorbis Esparragoza
Soy Licenciada en Filosofía, actualmente me dedico a la investigación desde la doctrina liberal clásica.

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